P R O L O G O

Quiero contarte que desde siempre me he sentido poeta, como parte de mi filosofía de vida. El mundo de las letras, es un mundo mágico que nos permite desplegar alas invisibles y emprender vuelo. A veces hacia nuestro interior, nuestro pasado o algún lugar remoto que aún no habíamos descubierto, trasponiendo enormes distancias en tan solo segundos. En ocasiones anochece siendo de día, otras, un sol inesperado nos ilumina la noche. La música, como una eterna compañera, eleva a la inspiración y las melodías junto con las palabras acarician el alma. Cuando esto sucede, solo me falta mi amado mar para que sea perfecto, contemplándolo o internándome en él logro una armonía única entre mi humanidad y la naturaleza.
Siento que la mejor mirada es aquella que se pierde en el interior de quien tenemos delante, de tal modo, que hasta olvidamos el color de sus ojos.
Por último quiero decirte que envejecer es una decisión del espíritu, por lo que resulta imprescindible no dejar morir a nuestro niño o niña interior.



22 septiembre 2010

Entre dos amores


Lunes 27 de julio

Diario de Sofía:

“Esta sensación de angustia me está superando, me asfixia.
Quiero y a la vez no quiero llegar al fondo de la cuestión. Es un contrasentido, una irracionalidad, no poseo datos ciertos, sólo indicios, sospechas, percepciones.


He leído todos y cada uno de sus libros, incluso antes de finalizarlos. He participado, como espectadora silenciosa, de todos sus proyectos desde hace veinte años y nunca antes había escrito algo así.
¿Estaré perdiendo la cordura?
Aunque ese título me alteró desde un principio. ¡No! Pablo sería incapaz de engañarme, sabe bien que me destrozaría.
Sé que estamos alejados desde hace algún tiempo, pero lo superaremos.
Voy a desechar este mal pensamiento, él no es como otros, el me ama y sabe que es el amor de mi vida.
Pero, ¿Por qué no me contó que estaba escribiendo, por que ocultó estas hojas?”

“Entre dos amores”:

... Ana poseía luz propia, todo en ella resplandecía, su mirada profunda, su inigualable sonrisa, sus delicadas manos. Irradiaba entusiasmo y ternura al mismo tiempo.
Una motivadora mixtura entre la fresca y grácil adolescente y esa atractiva mujer que asomaba en ella, cual promesa insuperable y tentadora.
Ana colmó todos mis espacios, cada una de mis perspectivas, penetró de tal forma en mi alma, que ese lugar sería suyo por toda la eternidad.
Ana es el amor y yo no puedo sustraerme a ese designio…

Martes 28 de Julio

Diario de Sofía:
“Pablo se encerró toda la tarde para escribir. Llegada la noche, cuando le dije que faltaban apenas unos minutos para la cena, me contestó que no tenía apetito.
Está extraño, silencioso, apenas me ha mirado.
Me niego a creer que todo está perdido, que nuestra historia pueda terminar.
Admito que en los últimos meses me he mantenido distante, más alterada, más malhumorada. Pero prometo cambiar, ¡no quiero perderlo, no!.
¡Dios mío, no puede pasarnos a nosotros!
¿Quién es Ana, qué vio Pablo en ella, será real o producto de mi imaginación, de mis celos? Necesito dormir, mañana veré las cosas con mayor tranquilidad.”

“Entre dos amores”:

...¡Qué fácil era imaginar mi futuro junto a ella! ¡Qué inconcebible el sólo pensamiento que no fuera así! Mi ser íntegro la reclama con locura, mi corazón desbocado marca un nuevo compás, desconocido hasta su llegada. Mi piel y su piel comulgaron en una algarabía de poros insaciables, que se estremecían con tan sólo rozarnos.
Ana, mi amor, te extraño…

Miércoles 29 de julio

Diario de Sofía:

“¿Qué hago leyendo estas páginas a hurtadillas, sin que él lo sepa?
Siento como si estuviera espiando la vida de otra persona, seguramente es una ficción y no es Pablo, mi Pablo el que se expresa de esa forma respecto de esa muchacha.
No puedo seguir metiéndome en su escritorio ni bien se marcha.
¡Estoy enloqueciendo de celos, de angustia!.
No me atrevo a enfrentarlo, a pedirle explicaciones, a preguntarle por qué cada noche se demora más en acostarse, por qué no me abraza cómo lo hacía, por qué no nos reímos juntos como antaño.
¿Cuándo dejamos de decirnos que nos amábamos?
¿Quién es Ana?”

“Entre dos amores”:

...Te necesito, necesito de tus prolongadas caricias, de nuestros interminables besos, de esas caminatas sin destino certero, de esos amaneceres sorprendidos ante nuestra desnudez.
Necesito nuevamente tu ternura, tu paciencia, tu alegría.
¡ Ana, vuelve a mí… !

Jueves 30 de Julio

Diario de Sofía:

“¡Ya no lo tolero, hoy casi rompo todas esas malditas hojas que me atraviesan el alma y matan día a día mis esperanzas! ¡Lo odio por hacernos esto, la odio sin conocerla, los odio a ambos!
¡Quiero que termine ahora mismo! ¡No puede hacerme esto, no puede engañarme!
Me cuesta respirar, me quiero morir...”

“Entre dos amores”:
...Me siento tan sólo sin tu presencia, tan vacío. No puedo ser yo mismo si no estás a mi lado. Se desvanecen todos mis sueños, mis proyectos, mi futuro si no formas parte de él.
Intento decírtelo, pero no encuentro la forma.
Hay otra mujer que se interpone entre los dos, una extraña conocida con quien ya no comparto casi nada.
¡Ana, mi vida te pertenece, es tuya querida mía… !

Viernes 31 de julio

Diario de Sofía:

“¿Una mujer? ¿Eso es lo que solamente soy para él, una extraña conocida? ¡Ingrato, mentiroso, traicionero! ¡Cómo puede hablarle así de mí! ¡Esto es una pesadilla, no puede estar pasando!
Sin embargo presiento que le habla con amor a esa intrusa, a esa que llegó para destruirnos.
Casi no puedo dormir, escucho su respiración a mi lado y me dan ganas de despertarlo, de gritarle que lo sé, que lo he leído todo.
Pero tengo miedo. Miedo de enfrentar el final.
Lo odio y lo amo al mismo tiempo, mucho más de lo que creía.”

“Entre dos amores”:

…Te la ofrezco, pues nada tiene sentido si no te tengo. Estoy dispuesto a todo, a cambiar si hace falta. Estoy dispuesto hacer lo que me pidas y más aún.
Ya no puedo mirar a esta mujer a los ojos, ya no soporto más su frialdad, su intemperancia, su disconformidad, sus enojos continuos, su falta de vuelo.
En cambio tú, amada mía, lo puedes todo tan sólo con mirarme con un poquito de ternura, con recostar tu cabeza sobre mi hombro…

Sábado 1 de agosto:

Diario de Sofía:

“Yo también estaría dispuesta a cambiar si eso me significa no perderte. No sabía que me veías así, ni yo misma me di cuenta en todo este tiempo de que me había convertido en una sombra.
¡No quiero perderlo!
En dos días cumpliríamos veinte años de casados. ¡Esto no es cierto, Pablo no puede dejarme de este modo! ¡Necesito recuperarlo! Pero cómo.”

“Entre dos amores”:

... Necesito volver a reír, te necesito a mi lado por siempre. Hagamos planes juntos, inventemos un futuro distinto, vayámonos pronto de aquí, busquemos otro horizonte que nos posibilite ser felices juntos.
Quiero alejarme de este presente que me sofoca, que me aprisiona cual carcelero cruel.
¡Te amo Ana y eso es todo lo que me importa…!

Domingo 2 de agosto


Diario de Sofía:

“¡No es posible, quiere marcharse! ¿Qué voy hacer con todo este gran amor que siento por él? ¿Cómo pedirle perdón por haber saboteado el amor que nos unía? ¿Cómo explicarle que ni yo misma sé por qué me fui aislando dentro de mí, de tal forma que lo perdí inevitablemente?
Mañana le diré que lo sé.
Mañana le rogaré que volvamos a intentarlo, lo abrazaré como antes, abriré mi corazón y le diré que aún es posible, que lo amo como el primer día, que sigo siendo su mujer.
Mañana, sí, mañana será otro día.”

“Entre dos amores”:

...Te juro que mañana se lo diré y podremos comenzar un camino nuevo, juntos, indestructibles, seguros de lo que sentimos. Un camino de a dos.
Y en las noches te tomaré entre mis brazos y susurraré cuánto te amo.
Mañana será el fin de esta soledad sin sentido.
Mañana, mi amor, será otro día”

Lunes 3 de Agosto

- Pablo, tengo que hablar contigo. Necesito decirte algo muy importante, algo que tiene que ver con ambos, pero antes de comenzar quiero decirte que te amo como el primer día y más aún.

Pablo, visiblemente emocionado, la abrazó fuertemente. Un silencio profundo invadió la sala. Él sacó de su bolsillo un estuche que contenía dos alianzas, cuya inscripción rezaba “Por siempre juntos” y se lo entregó a Sofía, junto con un libro titulado “Entre dos amores”.
Atónita y demacrada leyó la dedicatoria:

“Con inconmensurable amor, inspirado en aquélla adolescente que había en ti y que tanto extraño. Para mi único y eterno amor …Sofía."
Tuyo Pablo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por dejar tu comentario.